IFIGENEA SOMOS TODAS

IFIGENA SOMOS TODAS

Hace unos días, fui al teatro a ver "Ifigenia".

Sentada en mi butaca asistía a uno de los momentos más violentos de la mítica Guerra de Troya.

Los griegos se disponen a atacar Troya con el falso pretexto del rapto de Helena, pero los vientos no son favorables y los barcos no pueden zarpar. Sin embargo...hay una solución. El oráculo insinúa que tiene que morir Ifigenia, la hija virgen de Agamenón, jefe del ejército griego.  Y éste presionado por las circunstancias, por la furia de sus hombres, por su ambición y orgullo, decide matarla.

En las tragedias, el precio siempre lo paga un inocente.

Dice la directora, Eva Romero, en la sinopsis de la obra que ésta es “la primera muerte violenta de una mujer en la literatura occidental".  Y con ella se abre un ciclo trágico que todavía no hemos cerrado y que está lejos de terminar.

Homero nos cuenta que la guerra de Troya duró 10 años. 10 largos años de muerte, destrucción y saqueo tras los cuales, el ejército vencedor, el griego, sediento de más sangre, decidió hacer otro sacrificio antes de volver a su patria: otra joven, otra virgen. Polixena, princesa troyana. Es asesinada sobre la tumba de Aquiles para aplacar su sombra.

Y así se cierra el círculo. Nos dice la directora:  "La Guerra de Troya terminaba como empezó, inundando el mar de sangre virgen..."

Nunca subestimemos el dolor de una madre herida. La venganza está servida y tiene la última palabra.

Ifigenia y Polixena, con su sacrificio, se convierten en símbolos. Encarnan la violencia que la guerra descarga sobre los cuerpos de las mujeres, víctimas invisibles de los conflictos. No sólo pierden la vida sino que tienen que hacerse cargo de niños y ancianos. Se convierten en territorio de conquista, son utilizadas para la limpieza étnica, siendo violadas y obligadas a parir los hijos del enemigo, lo que supone grandes daños emocionales y sociales pues a menudo son repudiadas por sus propias familias y por la comunidad.

Amnistía Internacional ha identificado los abusos basados en género a las mujeres en conflictos armados: violación, abusos sexuales, infección deliberada con el VIH, pornografía, esclavitud sexual, experimentación médica, embarazos forzados, esterilización y abortos forzados, discriminación de los hijos nacidos de las violaciones, trata de mujeres y niñas y un largo etcétera que incluso duele escribirlo.

Y todo esto, únicamente por ser mujeres.

La violencia contra las mujeres, contra todas las Ifigenias y Polixenas de la historia, no es un efecto colateral, es una estrategia de dominación cuyas nefastas consecuencias superan la duración del conflicto. El silencio y la impunidad es un acto más de violencia contra ellas. No podemos salvarlas, pero tampoco ignorarlas.

"Sus gritos atormentados se clavaban en mi vientre como cristales cortantes. Y ya no tuve miedo de arder"


  • La representación en Madrid:

https://www.teatrobellasartes.es/obra-de-teatro/ifigenia/

  • Un libro:

Ifigenia en Aúlide, Eurípides

  • Un festival que no te puedes perder:

https://www.festivaldemerida.es/programacion/ifigenia-4/

  • Un mosaico:

https://es.wikipedia.org/wiki/Sacrificio_de_Ifigenia_(mosaico)

  • Un audio:

https://www.rtve.es/play/audios/por-tres-razones/ifigenia-violencia-contra-mujeres-vigente-desde-troya/16225851/


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